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Medellín, mucho más que Pablo Escobar

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Sus 24º todo el año, su fresco al anochecer y sus flores la hacen ser conocida como “la ciudad de la eterna primavera”, pero además es un ejemplo de desarrollo en innovación y urbanística para Latinoamérica ¿Qué ver y conocer de ella?

Después de casi todo un día en tránsito, llegar a ella a las 19:30 (con diferencia de una hora menos que en Paraguay), se trata de un forcejeo interno con el cansancio por las horas de sueño perdidas a la madrugada (¿alguien identificado con no poder conciliar el sueño en auto, bus o avión?) y las ganas de salir a descubrirla.

Lo cierto es que no necesité de mucho tiempo para hacerlo. Allí también funciona la plataforma de Uber, así que luego de transcurrir unos minutos en ruta, el chofer sugirió conocer el túnel recién inaugurado una semana atrás. Siempre háganle caso a sus choferes-guías turísticos, sobre todo en Medellín, son superamables y predispuestos a contar todo acerca de la ciudad, los buenos lugares y dar recomendaciones acordes a la zona a visitar.

A poco de salir del aeropuerto ya se puede notar el marcado desnivel, vamos subiendo y subiendo, hasta que nos encontramos con un primer viaducto y el ascenso va dando resultado. La primera vista que tuve de Medellín es una que no se borrará fácilmente. Recuerdo que estaba pensando que era una lástima haber llegado de noche y no poder apreciar la vista de la ciudad, pero me equivoqué.

Cada lucecita titilando forma un mapa detallado de lo lejos y alto que se extiende la ciudad. Y el túnel, realmente me sorprendió, no por la estética sino por la funcionalidad. Es de 8,2 kilómetros de largo, lo cual lo convierte en el más largo en funcionamiento de Latinoamérica.

Su principal beneficio radica en reducir el tiempo de conexión de 50 minutos a 18 en el trayecto desde el aeropuerto internacional José María Córdova hasta Medellín. Pero además, el Túnel de Santa Elena cuenta con unas turbinas en todo lo largo que expulsan el CO2 del mismo.

Este primer dato me sirvió de puntapié para investigar y preguntar más. Los choferes de Uber me lo confirmaron también. Medellín es una de las ciudades que más invierte en desarrollo urbanístico, más que Bogotá y se nota. Las obras pueden tardar unos años, pero llegan y generalmente, sin sobrecostos.

Uno de los ejemplos a simple vista tiene que ver con los transportes públicos, tienen: metro, metrocables (con líneas que cruzan la ciudad de un extremo a otro), metroplús, tranvía, buses y taxis. Sus calles no tienen baches, algo destacable no solo por nuestra ciudad, sino porque Bogotá está llena de ellos.

UNA CIUDAD MODELO

Es la segunda ciudad más importante de Colombia y cuenta con un aproximado de 2 millones y medio de habitantes. En el 2013 ganó el concurso City of the Year (ciudad del año) organizado por el Wall Street Journal y Citi Group, destacando a la ciudad más innovadora. ¿Por qué es una ciudad modelo? Porque de ser conocida como una de las ciudades más violentas del mundo hace veinte años, pudo reinventarse. La tasa de violencia disminuyó, aumentó el empleo y se propició la cohesión social. Todo ello gracias a proyectos urbanísticos integrales (entre la sociedad civil y el gobierno) que iniciaron hace más de una década.

Estos proyectos tenían como objetivo fortalecer el sentimiento de pertenencia al barrio y la mejora de la autoestima de la ciudadanía. ¿Cómo lo hicieron? Creando y poniendo en marcha servicios sociales, centros de salud, restaurantes escolares, escuelas populares de deportes y parques biblioteca.

En Medellín, la mayoría de los museos y las bibliotecas cuentan con sus parques para que los locales la disfruten. Así también, el mayor caso de éxito es la Comuna 13. Conocida como “La cuna de Pablo Escobar” es en la actualidad, uno de los puntos turísticos de la ciudad. Su éxito se debe a que ya no quedó aislada de la ciudad, los metrocables la conectaron a un costo accesible para los del barrio, además habilitaron el Parque Biblioteca San Javier, el Mirador del Barrio y unas escaleras eléctricas al aire libre.

La gente ofrece recuerdos y alimentos típicos a los turistas que la visitan a diario. Ya no está aislada, tiene más luz y visitantes. De hecho, la Cumbre Mundial de Ciudades de este año se realizó allí.

QUÉ VER EN MEDELLÍN

Por todo lo anterior, es imposible que no recorras la Comuna 13. Las escaleras eléctricas equivalen a 8 pisos de altura, y para pensar en ellas, tuvieron en cuenta lo difícil de acceder para personas de la tercera edad o con niños pequeños hasta los puntos más elevados. Esto ya data del 2011 y hoy en día ya cuenta con techo en cada tramo para protegerse del sol y la lluvia.

Aquí es posible hacer free walks o caminatas libres con guías que te van haciendo el recorrido a cambio solamente de tu buena voluntad con una propina final. Está llena de colorido y graffitis, además de la vista hermosa de Medellín con su topografía llena de desniveles.

MUSEO DE LA MEMORIA

Este lugar me impresionó bastante. Justamente, en cuanto a la historia violenta de Medellín, el museo busca reflexionar sobre la identidad de la ciudad y propone esta reflexión a partir de varias aristas. Campesinos, pueblos indígenas, periodistas, docentes, todo, desde la mayor vanguardia.

El museo no solo es moderno en su fachada arquitectónica, también en lo interactivo y cercano para su visitante. Cada una de las muestras de la sala principal es muy visual y requiere tu activa participación física (haciendo rodar el video, moviendo cajas para descubrir más datos, etc.) Incluso, cuenta con unos auriculares para que escuches desde distintos géneros musicales, la historia de Medellín narrada por sus protagonistas. Sin duda, una cita obligada para ver esa inversión en desarrollo de la cual se habla.

Cuando fui, estaba llena. De turistas, de estudiantes en uniforme, de jóvenes con sus amigos que se tomaban su tiempo en descubrirla, de policías (todas mujeres) con un tour guiado. La entrada es gratuita y tiene wifi.

MUSEO DE ANTIOQUIA

El corazón de Medellín, porque el artista colombiano más destacado mundialmente es de ahí, Fernando Botero. Las formas peculiares que pinta y esculpe son reconocidas en todo el mundo y sus obras también se encuentran repartidas en él. Sin embargo, aquí se puede apreciar la mayor colección de sus cuadros y esculturas donadas por él mismo. Una de sus famosas obras son los dos cuadros de “La muerte de Pablo Escobar”. Grata también fue mi sorpresa al descubrir que en exhibición permanente se encontraban obras adquiridas de las Bienales realizadas, una de ellas, del admirado compatriota Hermann Guggiari.

Frente al museo se encuentra la Plaza Botero, que alberga 23 piezas, también donadas por el artista. Desde aquí también se puede apreciar el Palacio de la Cultura Rafael Uribe, una bellísima edificación que ya es parte de las fotografías de quienes visitan la plaza.

MUSEO EL CASTILLO

Inspirado en los castillos medievales de Loira, Francia, su construcción fue encargada por José Tobón Uribe, fundador de la farmacia Pasteur, en 1930. Tras su repentina muerte fue adquirido por Don Diego Echavarría y su esposa Benedikta, quienes dedicaron su vida al culto de las artes. Ingresar a su interior es descubrir obras de maestros colombianos, mobiliario europeo, arte, cerámica, pintura, cristalería Baccarat y muchos otros lujos.

El museo no depende del gobierno, sino que se solventa con todas las actividades que realiza en el año, con las entradas, etc. Es parte activa de la cartelera cultural de Medellín y sus amplios jardines invitan a realizar picnics, que el mismo museo se encarga de preparar, solo se necesita solicitar con anticipación la reserva. Desde sus jardines y torres hay una vista privilegiada de la ciudad de Medellín.

LA FERIA DE LAS FLORES

Como “ciudad de la eterna primavera” Medellín es también conocida por su importante cultivo de flores, y en especial, para la exportación. Por eso, esta fiesta es como el Carnaval en Río o el Oktoberfest en Alemania. Se realiza desde 1957 y la ciudad se llena de flores las primeras semanas de agosto. El atractivo mayor está en el desfile de los silleteros, que son quienes llevan sus creaciones florales sostenidas en sillas. Además del desfile hay cientos de actividades, ya que coincide con el mes de la independencia antioqueña. Una cita imperdible para turistas, que aprovechan para conocerla.

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